Conociendo los ingredientes con los que hemos cocinado este desastre, no podemos permitirnos guardar la receta en el cajón.

Frase que he leído y expresa toda la verdad, me refiero a los incendios de Valencia y parte de Castellón y que han quemado el pulmón de Valencia y todo debido a los recortes de la Generalitat Valenciana y el descuido del medio ambiente en este bendito país, uno de los mas afectados por el cambio climático de la U.E.

No voy a dar detalles de lo recortado por estos malos gobernantes, tal vez se los gastaron en el bingo, pero despues de no ver el sol en una semana en Valencia, lluvia de cenizas y destucción del medio ambiente, ahora vienen las dificultades respiratorias para mucha gente, luego vendran las avalanchas, riadas, aguas contaminadas, y sobre todo la recuperación de la zona cuyo coste va a suponer millonadas; y no olvidemos las familias desalojadas cuyas casas se quemaron y las localidades a las que el incendio provoca la ruína ya que vivían del turismo rural.

Pero dentro de lo malo una buena noticia, el incendio se quedó a las puertas de la central nuclear de Cofrentes y no hace falta un tsunami para desencadenar una catástrofe nuclear.

Segun Green Peace "  El pasado jueves el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) nos contaba que, por problemas en la línea de suministro eléctrico, debidas al incendio, se arrancaban los g

eneradores diésel. Esto es necesario para mantener la refrigeración del núcleo ya que sin ella el desastre nuclear está asegurado, pero eso no lo contaba el CSN, lo que decía era su habitual muletilla: el suceso no ha tenido repercusión para los trabajadores, la población ni el medio ambiente".

La verdad es que huele a quemado, y no me refiero a las casi las 50.000 hectáreas quemadas, me refiero a los que gobiernan que empiezan a oler mal desde hace tiempo, pero es mas importante asistir al futbol que estar al pie del cañón mientras media España se quema.